Comprobaciones tributarias a personas físicas por parte de la Agencia Tributaria

17.06.2019

Cualquier persona física es susceptible de que Hacienda decida comprobar si los impuestos presentados están correctamente declarados (declaraciones de la renta, modelos de retenciones, de IVA, ...). Por tal motivo, en este pequeño artículo se explica como debe proceder el obligado tributario.

El inicio del procedimientos de comprobación (gestión) se inicia con requerimiento al contribuyente. En el mismo se solicita una serie de documentación que necesitarán los funcionarios de Hacienda para verificar que todo lo declarado está correcto. Si todo es correcto, posiblemente el contribuyente no vuelva a tener noticias de Hacienda. Por el contrario, si la Agencia Tributaria no está de acuerdo; notificará al obligado tributario una propuesta de liquidación provisional. Tras recibir la propuesta de liquidación provisional el contribuyente; éste dispondrá de unos días para presentar las alegaciones que considere oportunas. 

Posteriormente, la Agencia Tributaria notificará al obligado tributario una liquidación provisional. En este punto hay que diferencia dos cosas. Por una parte, Hacienda le comunicará al contribuyente en que no está de acuerdo y le liquidará por tal importe (tendrá que hacer frente a esa deuda en los plazos estipulados; en caso contrario, podría ser embargado). Por otra parte, el contribuyente dispondrá de un mes para presentar un recurso de reposición o una reclamación económico-administrativa ante el Tribunal Económico - Administrativo de la Comunidad Autónoma en donde tenga su residencia fiscal o, dependiendo de si cumple los requisitos estipulados, podrá presentar la reclamación ante el Tribunal Económico Central. Si, tras agotarse la vía administrativa, el contribuyente no estuviera de acuerdo, podrá presentar un recurso contencioso-administrativo ante el Tribunal competente; ya en vía judicial.


En otro orden de cosas, cuando la Agencia Tributaria hace una comprobación, puede también sancionar al contribuyente por no haber cumplido y, siempre y cuando, se encuentre regulada tal sanción en la Ley General Tributaria.