Leasing vs Préstamo

28.10.2019

El leasing es un contrato de arrendamiento financiero con una opción de compra del bien a la finalización del contrato del leasing.

El leasing se puede utilizar para financiar bienes muebles (en donde el contrato debe tener un tiempo mínimo de duración de dos años) y para bienes inmuebles (el contrato debe tener una duración mínima de 10 años).

En el caso del leasing, la cuota a pagar se divide en tres apartados, en ocasiones en cuatro.

1. La cantidad del bien que se amortiza.

2. Los intereses que se pagan por el arrendamiento del bien.

3. El IVA que se paga por cada cuota.

4. Otros gastos de correos, financieros, ... (suelen ser importes pequeños).


Al término del pago de todas las cuotas de alquiler del bien, la persona física o jurídica que ha adquirido el bien podrá ejercer la opción de compra y adquirir la propiedad del bien. El importe de la cuota correspondiente a la opción de compra puede tener el mismo importe que las otras cuotas o un importe diferente atendiendo al contrato firmado.

Las cuotas son deducibles en el Impuesto sobre Sociedades reduciendo la base imponible y, por lo tanto, el importe del impuesto a pagar (si la empresa obtiene beneficios)

El IVA se devenga a medida que se van pagando las cuotas del alquiler.


Préstamo

A diferencia de lo que sucede con el leasing, cuando solicitas un préstamo para adquirir un bien mueble o inmueble, ya estás adquiriendo el bien y aumentando la deuda con la entidad financiera que financie la operación.

Respecto a la deducción en el Impuesto sobre Sociedades. En el caso del leasing, el gasto será aquella cuota que pagas cada mes. Por el contrario, cuando le banco te concede un préstamo para la adquisición de un bien mueble o inmueble; el gasto a deducir en el Impuesto sobre Sociedades se hará a través de la amortización (te podrás deducir la cantidad que se determine de acuerdo con el Impuesto sobre Sociedades). Esto puede ser o no beneficioso para la empresa dependiendo de las cuotas del leasing, la cantidad que se puede amortizar y el posible beneficio que pueda obtener la misma.

Otro punto donde se diferencian el leasing y el préstamo es en la cuota del IVA. Esto es, en el momento de la adquisición del bien mediante un préstamo, tendrá que abonar la totalidad del IVA (aunque después se lo deduzca). Por el contrario, en el caso del leasing, el IVA se va deduciendo a medida que se presta el servicio (a medida que se van pagando las cuotas).


José Miguel Golpe Saavedra

Consultor fiscal, empresarial y patrimonial

josemiguelgolpesaavedra@gmail.com

Teléfono: 633 891 555