Sociedades interpuestas. IS vs IRPF

13.09.2019


Por una parte, cuando se trata de un solo profesional (sin personal ni funciones que justifiquen la existencia de una sociedad, por ejemplo, un abogado que trabaja desde su vivienda o desde su despacho sin personal o un artista que tributa como autónomo para una televisión), no puede tributar a través de una sociedad interpuesta porque no está justificada la necesidad de la tributación a través de la sociedad. Si bien, la tributación puede resultar parecida cuando el titular de los ingresos los recibe, ya que,


- Si tributa a través de una sociedad y la sociedad tiene beneficios tributará al 25% y, posteriormente, cuando el propietario de la empresa retire el dinero tributará entre el 19 y el 23% dependiendo del importe que retire en concepto de dividendos). Esto es, la tributación real estará entre el 44 y el 48%


- Si lo hace como persona física, podrá llegar a tributar por el tipo de gravamen más alto en el IRPF pudiendo estar entre los mismo tipos de gravámenes que si retira el dinero de la sociedad en concepto de dividendos (dependerá de la Comunidad Autónoma en donde tenga su residencia fiscal),


En consecuencia, en este caso, no procede interponer una sociedad para el cobro de los ingresos porque así lo establece la normativa fiscal y, además, supone un diferimiento, en términos generales, del cobro de los impuestos para la Hacienda.



Por otra parte, están aquellas personas que necesitan personal para desarrollar su actividad económica, en este caso, en términos generales, sí se permite la existencia de una sociedad. Además del tema fiscal, tendría otras ventajas como limitar responsabilidades.



José Miguel Golpe Saavedra

Consultor fiscal, empresarial y patrimonial

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